martes, 21 de marzo de 2017
El Panda más cariñoso
Un bebé panda demasiado cariñoso pasa el día agarrado a la pierna de su cuidador.
Tortugas de patas rojas o Morrocoy
Si te gustan las tortugas y estás pensando en adoptar una de esta especie como mascota, te recomendamos que adquieras una que haya sido criada en cautividad. En este post te ofrecemos una serie de consejos para que aprendas a cuidar una tortuga de patas rojas o Morrocoy.
Las tortugas de patas rojas (Geochelone carbonaria) proceden de América Central. Son de tamaño medio y en cautividad llegan a medir unos 35 cm, aunque pueden ser bastante más grandes en la naturaleza. Los escudos de su caparazón son de color marrón oscuro, con el centro amarillo y muchas tienen manchas de color rojo o naranja en las patas y cabeza. Se trata de una especie bastante resistente, siempre que se le proporcionen los cuidados necesarios. Tiene buen carácter y no suele ser agresivas.
Como en su hábitat natural tienen un clima tropical, las tortugas de patas rojas prefieren un clima cálido y húmedo. Por eso, tendrás que asegurarte de que la temperatura durante la noche no debe bajar de 20ºC y durante el día no supere 32ºC. Si el clima de tu zona lo permite, puedes construirle un hábitat fuera de casa, con abundantes plantas para que tu tortuga Morrocoy tenga sombra y un área soleada. Tendrás que colocar un recipiente grande y poco profundo con agua, ya que a estas tortugas les gusta bañarse aunque no nadan. Una caseta para perros pequeña o una cueva para tortugas en la parte más fresca del recinto, servirá de refugio y se podrá calentar durante la noche si es necesario.
Esta especie no hiberna en su hábitat natural, de modo que si vives en una zona fría tendrás que llevarla al interior de la casa cuando las temperaturas estén por debajo de los 24ºC durante el día. Puedes construirles un recinto grande, de al menos 2 o 3 metros cuadrados con sustrato de corteza que retiene la humedad. Si no va a estar expuesta al sol directo tendrás que instalar una lámpara UVB/UVA para reptiles y crear un gradiente de temperatura entre 27 y 32ºC durante el día y un poco más fresco para la noche. Para proveer humedad, pon un recipiente con agua y rocía el recinto varias veces al día o instala un humidificador.
Su dieta está compuesta principalmente por vegetales, pero las tortugas Morrocoy también se alimentan de larvas de insectos, gusanos, etc. En cautividad debes ofrecerles una amplia variedad de hierbas silvestres, verduras, flores y algunas frutas maduras o un buen pienso para tortugas de tierra. Ocasionalmente, cada 1 o 2 semanas, dale una porción de proteína animal en forma de gusanos criados o en lata. No hay que excederse en la cantidad de proteína animal, pues la digestión más lenta y difícil y además contiene mucho fósforo y poco calcio. También es indispensable darle un suplemento de calcio para reptiles. Ten en cuenta que hasta los 5 años están en edad de crecimiento y necesitan una cantidad mayor de calcio, luego son adultas y solo hace falta suplementar unas 2 veces a la semana.
1. Características generales de las tortugas de patas rojas
Las tortugas de patas rojas (Geochelone carbonaria) proceden de América Central. Son de tamaño medio y en cautividad llegan a medir unos 35 cm, aunque pueden ser bastante más grandes en la naturaleza. Los escudos de su caparazón son de color marrón oscuro, con el centro amarillo y muchas tienen manchas de color rojo o naranja en las patas y cabeza. Se trata de una especie bastante resistente, siempre que se le proporcionen los cuidados necesarios. Tiene buen carácter y no suele ser agresivas.
2. El hábitat de las tortugas de patas rojas
Como en su hábitat natural tienen un clima tropical, las tortugas de patas rojas prefieren un clima cálido y húmedo. Por eso, tendrás que asegurarte de que la temperatura durante la noche no debe bajar de 20ºC y durante el día no supere 32ºC. Si el clima de tu zona lo permite, puedes construirle un hábitat fuera de casa, con abundantes plantas para que tu tortuga Morrocoy tenga sombra y un área soleada. Tendrás que colocar un recipiente grande y poco profundo con agua, ya que a estas tortugas les gusta bañarse aunque no nadan. Una caseta para perros pequeña o una cueva para tortugas en la parte más fresca del recinto, servirá de refugio y se podrá calentar durante la noche si es necesario.
3. La hibernación de las tortugas Morrocoy
Esta especie no hiberna en su hábitat natural, de modo que si vives en una zona fría tendrás que llevarla al interior de la casa cuando las temperaturas estén por debajo de los 24ºC durante el día. Puedes construirles un recinto grande, de al menos 2 o 3 metros cuadrados con sustrato de corteza que retiene la humedad. Si no va a estar expuesta al sol directo tendrás que instalar una lámpara UVB/UVA para reptiles y crear un gradiente de temperatura entre 27 y 32ºC durante el día y un poco más fresco para la noche. Para proveer humedad, pon un recipiente con agua y rocía el recinto varias veces al día o instala un humidificador.
4. Alimentación de las tortugas de patas rojas
Su dieta está compuesta principalmente por vegetales, pero las tortugas Morrocoy también se alimentan de larvas de insectos, gusanos, etc. En cautividad debes ofrecerles una amplia variedad de hierbas silvestres, verduras, flores y algunas frutas maduras o un buen pienso para tortugas de tierra. Ocasionalmente, cada 1 o 2 semanas, dale una porción de proteína animal en forma de gusanos criados o en lata. No hay que excederse en la cantidad de proteína animal, pues la digestión más lenta y difícil y además contiene mucho fósforo y poco calcio. También es indispensable darle un suplemento de calcio para reptiles. Ten en cuenta que hasta los 5 años están en edad de crecimiento y necesitan una cantidad mayor de calcio, luego son adultas y solo hace falta suplementar unas 2 veces a la semana.
sábado, 18 de marzo de 2017
Procesionaria
ATENCIÓN PROCESIONARIA
En los meses de Marzo y Abril, podemos encontrar en el suelo de los pinares unas hileras de orugas llamadas “procesionarias del pino” (Thaumetopoea pityocampa). Se trata una plaga común en los bosques de pinos de la zona mediterránea, y tiene efectos perjudiciales en los árboles, pero también en el hombre y en los perros que entran en contacto con ellas.
¿Dónde se encuentran éstas orugas?
La oruga procesionaria vive en los bosques de pinos y cedros de toda la península y Baleares. Cómo las larvas son muy sensibles al frío y a la humedad, no las encontraremos en los pinares de zonas montañosas altas (por encima de 1500m), ni tampoco en zonas muy lluviosas.
Sin embargo, con el cambio climático los inviernos son más suaves y esto les permite vivir en áreas montañosas de mayor altitud. Por ejemplo, en Sierra Nevada y Guadarrama, el pino albar, quetradicionalmente estaba fuera del alcance de las procesionarias, está empezando a verse afectado.
¿Cómo vive la oruga procesionaria?
Las mariposas de la oruga procesionaria ponen huevos en las hojas de los pinos a finales de verano. Vuelan al atardecer, y sólo viven 1 o 2 días.
Las orugas nacen a los pocos días y empiezan a alimentarse de las hojas en ese el mismo árbol. Luego se desplazan a otras zonas dónde construyen nidos, llamados bolsones. Los bolsones son como grandes bolas de algodón, que se ven fácilmente en las copas de los pinos afectados.
Las orugas permanecen en el nido por el día, y por la noche salen a comer las hojas del pino. Si las noches son muy frías, las orugas salen a alimentarse durante el día.
A finales invierno (febrero, marzo, abril), cuando empieza a subir la temperatura y disminuyen las lluvias, las larvas bajan al suelo en procesión . Buscan el lugar adecuado, dónde se entierran y tejen un capullo. En él esperan que llegue el final del verano, para salir en forma de mariposa.
¿Qué problemas causa la oruga en las personas?
Cada oruga tiene unos 500.000 tricomas, que son como pequeños dardos con sustancias tóxicas. Se “disparan” con mucha facilidad cuando la oruga se agita. Se dispersan con el viento y permanecen en los bolsones vacíos.
Los tricomas contienen una sustancia tóxica e irritante, que al contacto con la piel y las mucosas, produce síntomas parecidos a los de la alergia. Algunas personas también además alergia verdadera a estas orugas.
Al tocar las orugas o los nidos se produce un picor intenso seguido de urticaria y dermatitis. Si los tricomas contactan con los ojos, llegando por el aire, pueden provocar conjuntivitis o incluso ceguera temporal. Los tricomas diseminados en el aire pueden ser inhalados al respirar, y entonces provocan problemas respiratorios. Estos problemas afectan sobre todo a las personas que trabajan en los pinares.
Los niños pueden comerse las orugas, sufriendo problemas similares a los que sufren los perros.
¿Qué problemas provocan en los perros?
Los perros más afectados son los perros jóvenes que contactan con la oruga de la procesionaria a principios de la primavera . El problema aparece cuándo olfatean, lamen o comen la oruga, aunque también pueden tener contacto con tricomas que están en el aire.
Los síntomas, al igual que en las personas, se deben de la liberación de histamina, y son muy similares a los de la alergia.
Cuándo el perro lame la oruga, presenta irritación en la lengua y mucha salivación. La mayoría de los perros se frotan la cara con las patas delanteras, y presentan molestia al intentar abrirles la boca. Es frecuente también que vomiten, incluso trozos de oruga.
Al rato la lengua se “hincha” y lo mismo puede suceder en el interior de la garganta. Esto resulta muy doloroso, y además puede dificultar la respiración, pues se obstruye el paso del aire a los pulmones.
Posteriormente aparecen úlceras en la lengua y con el paso de los días, pueden incluso perder parte de ella
Si el contacto es por la piel, aparece urticaria con prurito, y si es a través del aire, puede haber conjuntivitis.
¿Qué debo hacer para evitar problemas con la procesionaria?
La oruga procesionaria sólo supone un problema en zonas determinadas(los pinares), en una época concreta (marzo-abril). Los más sencillo sería evitar pasear al perro por un pinar a principios de primavera. Si vivimos en zona de pinares, saber si están afectados por la procesionaria es sencillo, porque los nidos se ven muy bien en los árboles.
Si estamos paseando por un pinar y creemos que el perro a contactado con una oruga o restos de un bolsón, es importante lavarle bien la zona afectada , que suele ser la boca y la lengua, con agua abundante. No olvidemos que las orugas producen también reacciones en nuestra piel. Si no tocamos la zona afectada directamente nos evitaremos una urticaria. Podemos ponernos guantes y una prenda de manga larga antes de tocar al perro, o bien lavarnos también después con agua fría abundante. Es importante no tocarnos luego la cara ni frotarnos los ojos.
El siguiente paso es acudir a un veterinario de urgencia para que aplique un tratamiento cuánto antes. Si estamos muy lejos, podemos solicitar instrucciones por teléfono a un veterinario de urgencias.
martes, 14 de marzo de 2017
Una mujer y su reencuentro con una manada de Lobos
Una mujer pasó muchos meses conociendo una manada de lobos, pasó el tiempo y regresó.
Su reencuentro fué grabado, y podrán ver el maravilloso encuentro.
¡¡Los lobos también sienten amor y lo demostraron!!
Su reencuentro fué grabado, y podrán ver el maravilloso encuentro.
¡¡Los lobos también sienten amor y lo demostraron!!
Cuando un Perro muere
Cuando un perro muere, un ángel se encarga de tenerlo y protegerlo entre sus brazos. Su misión en la tierra terminó, fue la de hacer feliz a un humano y enseñarle el significado del verbo amar. Ahora en el cielo, su cometido es el de velar y proteger a ese humano. Él, ya ganó sus alas.
Espero que haya suficientes ángeles para sostener también a todos los perritos que sufren.
Espero que haya suficientes ángeles para sostener también a todos los perritos que sufren.
lunes, 13 de marzo de 2017
Limpieza y desinfección de Jaulas y Terrarios
Estas tareas son indispensables para mantener un ambiente apropiado para tu mascota. Sin ellas se acumularían tantos deshechos orgánicos que la contaminación del recinto lo haría totalmente insalubre, eso sin contar el olor que produciría.
El primer paso es la limpieza, que elimina todos los restos de comida, materia fecal, saliva, y otros deshechos. Usa agua jabonosa para quitar todos estos desperdicios y abundante agua caliente para aclarar y arrastrar todo lo que haya quedado suelto (o toallas de papel si no puedes echar agua). No debe quedar ningún material orgánico, pues los desinfectantes son inactivados por estas sustancias. Escoge un jabón común, de lavar la ropa o la vajilla, que no tenga perfumes ni antibacterianos.
Una vez que todo haya quedado limpio, usa un desinfectante. Los más comunes en la casa son la lejía, elamoníaco y el cloro (hipoclorito de sodio), pero estos deben usarse con mucho cuidado porque pueden ser tóxicos para tu mascota y muy irritantes para ti. Los productos que se venden en las tiendas de mascotas contienen en general amonios cuaternarios o clorhexidina, que tienen un gran poder desinfectante si se usan como indica el prospecto. Son más costosos que los anteriores, pero si los diluyes correctamente, rinden mucho. Además la clorhexidina sirve también para curar heridas y para enjuagues en caso de estomatitis. Si usas lejía, disuelve 120ml en 5 litros de agua, y en el caso del amoníaco, 100ml en 5 litros. Para los anfibios y sus recintos, disuelve menos cantidad aún.
Una vez que tengas la solución preparada, usa un trapo, esponja o vaporizador para empapar toda la superficie o sumerge el objeto a desinfectar en ella y déjala actuar entre 15 y 20 minutos. Luego aclara bien, especialmente si usas lejía o amoníaco. Si el recinto es de madera, no uses estas sustancias porque no puede enjuagarse correctamente y los restos que quedan emanan vapores que pueden irritar las vías respiratorias o la piel de tu mascota.
Una vez que hayas desinfectado, coloca una capa de substrato nuevo en el fondo, no repongas el anterior pues tirarás por la borda todo el trabajo. Si usas alfombras, reemplaza la que está sucia por otra limpia, así tendrás tiempo de lavarla y desinfectarla bien para el próximo cambio. Si tienes varias mascotas en distintas jaulas, no uses los mismos trapos o esponjas para todas y así no correrás el riesgo de hacer una contaminación cruzada (llevar gérmenes de un recinto a otro).
Para la higiene de los equipos, accesorios y objetos decorativos necesitas guantes de goma, una espátula pequeña que raspe pero no lastime las superficies, recipientes donde sumergir los objetos en agua jabonosa y luego desinfectante y toallas de papel o paños limpios para secar todo. A medida que las piezas estén listas las vas colocando en el recinto ya desinfectado.
Cuando termines debes desinfectar todos los materiales de limpieza para que estén preparados para la próxima vez que toque aseo general.
Nunca mezcles dos sustancias químicas diferentes, pues algunas combinaciones resultan en emanaciones muy tóxicas para tu mascota y para ti (por ejemplo la lejía y el amoníaco).
Por último, muchos limpiadores de vidrios contienen amoníaco, así que conviene evitarlos. Para reemplazarlos puedes preparar una solución con 5 litros de agua, 250 ml de alcohol medicinal, un cuarto de taza de vinagre y unas gotitas de jabón líquido.
El primer paso es la limpieza, que elimina todos los restos de comida, materia fecal, saliva, y otros deshechos. Usa agua jabonosa para quitar todos estos desperdicios y abundante agua caliente para aclarar y arrastrar todo lo que haya quedado suelto (o toallas de papel si no puedes echar agua). No debe quedar ningún material orgánico, pues los desinfectantes son inactivados por estas sustancias. Escoge un jabón común, de lavar la ropa o la vajilla, que no tenga perfumes ni antibacterianos.
Una vez que todo haya quedado limpio, usa un desinfectante. Los más comunes en la casa son la lejía, elamoníaco y el cloro (hipoclorito de sodio), pero estos deben usarse con mucho cuidado porque pueden ser tóxicos para tu mascota y muy irritantes para ti. Los productos que se venden en las tiendas de mascotas contienen en general amonios cuaternarios o clorhexidina, que tienen un gran poder desinfectante si se usan como indica el prospecto. Son más costosos que los anteriores, pero si los diluyes correctamente, rinden mucho. Además la clorhexidina sirve también para curar heridas y para enjuagues en caso de estomatitis. Si usas lejía, disuelve 120ml en 5 litros de agua, y en el caso del amoníaco, 100ml en 5 litros. Para los anfibios y sus recintos, disuelve menos cantidad aún.
Una vez que tengas la solución preparada, usa un trapo, esponja o vaporizador para empapar toda la superficie o sumerge el objeto a desinfectar en ella y déjala actuar entre 15 y 20 minutos. Luego aclara bien, especialmente si usas lejía o amoníaco. Si el recinto es de madera, no uses estas sustancias porque no puede enjuagarse correctamente y los restos que quedan emanan vapores que pueden irritar las vías respiratorias o la piel de tu mascota.
Una vez que hayas desinfectado, coloca una capa de substrato nuevo en el fondo, no repongas el anterior pues tirarás por la borda todo el trabajo. Si usas alfombras, reemplaza la que está sucia por otra limpia, así tendrás tiempo de lavarla y desinfectarla bien para el próximo cambio. Si tienes varias mascotas en distintas jaulas, no uses los mismos trapos o esponjas para todas y así no correrás el riesgo de hacer una contaminación cruzada (llevar gérmenes de un recinto a otro).
Para la higiene de los equipos, accesorios y objetos decorativos necesitas guantes de goma, una espátula pequeña que raspe pero no lastime las superficies, recipientes donde sumergir los objetos en agua jabonosa y luego desinfectante y toallas de papel o paños limpios para secar todo. A medida que las piezas estén listas las vas colocando en el recinto ya desinfectado.
Cuando termines debes desinfectar todos los materiales de limpieza para que estén preparados para la próxima vez que toque aseo general.
Nunca mezcles dos sustancias químicas diferentes, pues algunas combinaciones resultan en emanaciones muy tóxicas para tu mascota y para ti (por ejemplo la lejía y el amoníaco).
Por último, muchos limpiadores de vidrios contienen amoníaco, así que conviene evitarlos. Para reemplazarlos puedes preparar una solución con 5 litros de agua, 250 ml de alcohol medicinal, un cuarto de taza de vinagre y unas gotitas de jabón líquido.
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